The South Carolina Modern Language Review |
Volume 6, Number 1 |
México: Mito y religiosidad en los personajes
femeninos de Malcolm Lowry
by Herbert O. Espinoza
“No
me gustaría vivir en México, pero no me importaría morir en México.” Con estas
palabras Malcolm Lowry alguna vez expresó su atracción por México, país que
escogió como escenario para desarrollar dos de sus más aclamados trabajos: Under
the Volcano y Dark as the Grave Wherein My Friend is Laid. Sea por su historia, el peso de la
tradiciones populares, o la riqueza de sus mitos, lo cierto es que México ha
ejercido una poderosa fascinación en varios de los más destacados escritores de
habla inglesa del siglo XX como: Malcolm Lowry, D.H. Lawrence (The Plumed Serpent), y B.Traven (El
Tesoro de Sierra Madre, La Rosa Blanca) que hicieron de México el
espacio de su ficción.
Más
allá de lo anecdótico de la vida personal de Lowry en México, es indudable que
este país fue para él algo mucho más importante que un pedazo de geografía
exótica. México fue una entidad viva, cambiante y dinámica cuya historia,
mitología y religiosidad ayudaron a
Malcolm Lowry a dar forma y vida
a los personajes de su ficción: Geoffrey Firmin (El Cónsul), Hugh (su medio
hermano), e Ivonne (la ex-esposa de Geoffrey Firmin), esos tres inolvidables
protagonistas de Under the Volcano, y a Sigbjørn y Primrose Wilderness,
los personajes principales de Dark as the Grave Wherein My Friend is Laid
cuyas vidas se desenvuelven en el cargado y muchas veces peligroso ambiente del
México pos-revolucionario.
Tony Bareham, Jorge Rufinelli, Douglas Day, Kristofer Dorosz, y Richard Perle, entre muchos otros críticos, coinciden en apuntar que las experiencias personales de Lowry, tanto como la influencia que la cultura, la religión y la política mexicana ejercieron en su psicología y creatividad literaria se reflejan constantemente en el proceso de su creación literaria. Quizás, en la búsqueda de una respuesta que explicara esta extraña fascinación por México, las dos novelas
son, en cierta manera, una
búsqueda del carácter y espíritu de México. En efecto, Lowry en Dark as the
Grave, intenta explicarse su atracción por México cuando Sigbjørn recuerda
a su amigo mexicano Fernando, a quien ha ido a buscar sin saber que éste
desgraciadamente ha muerto. “Fernando was the only saving grace of all this, and
yet the symbol of all Mexico. What then, in the name of goodness, was its
attraction, it supernatural influence over him?” (Lowry 92). En Under the
Volcano, es Yvonne trata de comprender los misteriosos lazos que atan a
Geoffrey a las cantinas de Quauhnahuac (Cuernavaca) y a México.
Es
así como Quauhnahuac con sus “dieciocho iglesias y cincuenta y siete cantinas”
y las ruinas del Palacio de Maximiliano y Carlota (donde todavía habitan los
fantasmas de esos otrora trágicos amantes), son escenario y mudos testigos de
la empobrecida existencia de los tres personajes que son el centro estructural
de Under the Volcano. Yvonne, la fracasada estrella del celuloide que
agobiada por sus propias debilidades morales, ha regresado a Quahnahuac para
salvar lo que queda de su matrimonio con Geoffrey y a tratar de rescatarlo de
las garras del alcoholismo. Hugh, el idealista y aspirante a revolucionario que
confronta su inhabilidad de alcanzar a través de la acción política su
idealizada visión del mundo y de sí mismo, al mismo tiempo que se debate entre
la lealtad a su medio hermano y su reprimido amor por Yvonne. Y por último, el
personaje central, Geoffrey Firmin, más conocido como el Cónsul, cuyo
alcoholismo lo precipita a la tragedia de su propia muerte en El Farolito,
una obscura cantina en el pueblo de Parián, donde es cobardemente asesinado por
policías fascistas opuestos al gobierno de Lázaro Cárdenas.
Dark
as the Grave Wherein My Friend is Laid, publicada después de la muerte de
Malcolm Lowry, gracias a los esfuerzos editoriales de Margerie Lowry (la
segunda esposa de Malcolm Lowry), es una obra cuya trama anticipa y de muchas
maneras explica los acontecimientos narrados en Under the Volcano. La acción de la novela ocurre en México y
tiene como protagonistas a Sigbjørn Wilderness, un escritor canadiense que con su esposa Primrose espera que su novela,
The Valley of the Shadow of Death (reflejo literario de Under the
Volcano), sea aceptada para su publicación. Los dos han emprendido un viaje
en busca de Fernando, un viejo amigo de Sigbjørn a quien conociera en un viaje
anterior a México. Lowry nos descubre a través de la novela que este
peregrinaje de los Wilderness tiene que
ver más con
la necesidad de enfrentar los
fantasmas del pasado y la degradación moral de Sigbjørn que con un simple viaje
de turismo. En efecto, siete años antes
de los acontecimientos que se cuentan en la novela, Sigbjørn en la Ciudad de
México se ha entregado completamente a la bebida después de la deserción de su
primera esposa Ruth
Dark as the Grave Wherein
My Friend is Laid y Under the Volcano son dos textos ligados por su trama tanto como por sus elementos
espaciales y temporales. En México, Sigbjørn y Primrose frecuentan los mismo lugares visitados por
Geoffrey en Quauhnahuac, y alquilan un apartamento en la calle Nicaragua, el
mismo que es descrito como el “mirador” de la casa de Laruelle, amigo de
Geoffrey y narrador omnisciente de Under the Volcano. Por otro lado, la
personalidad y conducta de Yvonne y Primrose Wilderness.son reflejos de Ruth
(personificación de Jan Gabrial, primera esposa de Malcolm Lowry). Como Ruth,
Yvonne abandona a Geoffrey que se entrega a la bebida, mientras que Primrose
acompaña fielmente a Sigbjørn por las cantinas de México, como lo hiciera Ruth,
antes de abandonarlo.
“How
can one understand what is going on in Dark as the Grave”— nos dice
Douglas Day en el prefacio de la novela— “unless he has a copy of Under the Volcano, beside him as he
reads, in order to keep track of the allusion, to recall characters and
incidents?” (Lowry, Dark as the Grave xxi). Por otra parte, Sigbjørn y Geoffrey no sólo comparten con su
creador Malcolm Lowry la afición por la bebida, sino también la vocación por la
escritura y su fascinación por México. Sigbjørn aparece como el autor de la
novela The Valley of the Shadow of Death, cuyo personaje (El
Cónsul) y sus acciones serán temas de constante conversación entre Sigbjørn y Primrose. En este sentido,
Sigbjørn cumple una doble función en la narrativa de Lowry, puesto que es el
personaje creador de Geoffrey Firmin y la reencarnación literaria del mismo Malcolm Lowry. Sigbjørn Wilderness,
como Malcolm Lowry lo hiciera en la vida real, también ha terminado su novela y
espera en México que ésta sea aceptada para su publicación.
Por
otra parte, Primrose más que Ivonne, comparte y refleja muchas de las
características personales de Margerie Bonner (la segunda esposa de Malcolm
Lowry) que lo acompañara en su segundo viaje a México en 1947. Yvonne y
Primrose como veremos más tarde, serán los referentes de (Eva/Malinche) como
arquetipos negativos y de la Virgen en su aspecto positivo. De este modo,
Yvonne y Primrose encarnan las fuerzas del bien y del mal y cumplen una función
dual con respecto a sus contrapartes masculinos. Bareham que ha escrito extensivamente sobre la obra de Lowry, señala que:
There are many ways to approach this masterwork. It is easy to get submerged in occult levels of reading where one needs to become a student of the Cabbala, of French symbolism, of Mexican politics, of the German cinema, of supranormal correspondences. To miss any of these completely is impoverish one’s understanding of the novel, but to over-emphasize any single one is to risk being cut off from central core of accessible passion, wit and tragic dignity.” (Bareham 42)
Coincidiendo con Bareham,
y dado que en Under the Volcano y en Dark as the Grave Wherein My
Friend is Laid son las mujeres las
que originan la acción de las novelas, podríamos sostener que el estudio de la
personalidad, virtudes, y debilidades de los personajes femeninos contribuiría
enormemente a una mejor lectura de las dos novelas y añadiría una nueva
perspectiva a la ya múltiple lectura y variadas aproximaciones críticas a la
narrativa de Malcolm Lowry. En efecto, Lowry implica que la debilidad de
Geoffrey y de Sigbjørn por la bebida, y
su constante deambular por las cantinas de México son, en su mayor parte, el
resultado del abandono y la traición de
Yvonne y de Ruth respectivamente. No es fortuito que en Under the Volcano la
figura de Yvonne frecuentemente aparezca ligada a las imágenes de Eva, la
serpiente, del jardín del Edén, y la
expulsión del paraíso. Esta visión mítica que aparece y reaparece
constantemente en la novela, se complementa con ciertas referencias literarias
a la infidelidad conyugal (Anna Karenina), y a la deslealtad histórica (La
Malinche), que enfatizan la traición y la perfidia ligadas directamente al
carácter femenino.
Los
lectores de Under the Volcano, no pueden pasar por alto el significado
de un cartel escrito en español que aparece varias veces en Under the
Volcano y en Dark as the Grave:
¿LE GUSTA ESTE JARDIN? ¿QUE ES
SUYO?
¡EVITE QUE SUS HIJOS LO
DESTRUYAN!
erróneamente traducido por Geoffrey, y se convierte en una excusa para introducir el tema de la expulsión del paraíso:
The
Consul stared back at the black words on the sign without moving: You like this
garden? Why is it yours? We evict those who destroy! Simple words, simple and terrible words, words which one took to
the very bottom of one’s being, words which, perhaps a final judgment on one,
were nevertheless unproductive of any emotion whatsoever, unless a kind of
colourless, cold, a white agony, an agony chill that iced mescal drunk in the
Hotel Granada on the morning of Yvonne’s departure. (Lowry 128).
En
efecto, la lectura del letrero incorpora al discurso narrativo el tema del
abandono y la pérdida del paraíso. En un primer nivel, el letrero le recuerda a
Geoffrey la partida definitiva de Ivonne, momento que también recrea la partida
de Jan Gabrial (la primera esposa de Malcolm Lowry) que lo abandonara
definitivamente en la Ciudad de México en diciembre de 1937. En un segundo
nivel, el tema de la expulsión que es recurrente en las dos novelas, nos
recuerda que Malcolm Lowry fue forzado por las autoridades mexicanas a salir de
México el 4 de mayo de 1947. (Day. 365). De esta manera, en las dos novelas
México aparece como una metáfora del jardín, el paraíso al que Ivonne ha
regresado después de perderlo por sus debilidades “femeninas” y al que Sigbjørn
y Primrose regresarán después de verse forzados abandonar su cabaña destruida
por un aterrador incendio en los bosques de Columbia Británica.
La
acción de Under the Volcano, se inicia el Día de los Muertos en México, cuando se narra el regreso de
Yvonne a Quahnahuac, y encuentra el jardín de la casa Nicaragua en completo
estado de destrucción:
Though the garden’s a rajah mess, I’m afraid. We’ve been virtually without a gardener at all for months. Hugh pulled up a few weeds [. . .] The house was broken into one night when I was out. And flood: the drains of Quahnahuac visited us and left us with something that smells like the Cosmic Egg till recently.” (Lowry 66)
[. . .] They walked together, smoking, Yvonne pausing every few steps to uproot some weed or other until, suddenly she stopped, gazing down at a flower-bed that
was completely, grossly strangled by a coarse green vine.
“My God, this used to be a beautiful garden, it was like Paradise.” (Lowry 98)
Con la introducción de estos elementos míticos: el paraíso, el huevo cósmico y la inundación, Lowry liga directamente al jardín de la casa en la calle Nicaragua al jardín del Edén, e implica que su destrucción se debe al abandono de Yvonne. Esta escena reproduce la caída del hombre como consecuencia directa de la traición y la iniquidad femenina y responsabilizan a la mujer (Eva) por la pérdida y expulsión del Paraíso. Lowry, de esta manera, crea a Yvonne a imagen y semejanza de Eva y predetermina explícitamente la función y el destino de Yvonne en su narrativa.
Aunque la historia en Under the Volcano
es contada exactamente un año más tarde por Jacques Laruelle, es el regreso de
Yvonne a Quahnahuac el que marca el inicio de la acción de la novela. A las
siete de la mañana después de un largo viaje desde California, Yvonne encuentra
a Geoffrey bebiendo en una cantina de Quauhnahuac. Después de rehusarse a beber
con él, Yvonne logra convencerlo para que la acompañe en su camino de regreso a
la casa de la Calle Nicaragua donde
vivían cuando estaban juntos. En el camino, Geoffrey sorprende a Yvonne
comunicándole que su medio hermano Hugh lo está visitando. A lo largo de los
acontecimientos de ese día nos enteramos que Geoffrey se ha entregado a la
bebida después de que Yvonne lo abandonara en la Ciudad de México unos meses
antes. Nos enteramos también de que Geoffrey está al tanto de que Yvonne lo ha
traicionado con Hugh y con Jacques Laruelle, su mejor amigo. Aunque Geoffrey,
al menos en principio, parece haberla perdonado, pronto descubrimos que
subconscientemente Geoffrey ni ha podido asimilar la infidelidad de Yvonne, ni
la traición de Hugh, y Laruelle. Consecuentemente, la traición y la conducta de
Yvonne se convierten en el conflicto moral de la novela y en el motivo
principal de la degeneración de Geoffrey. Cuando la tensión emocional explota y
sale a luz con una violencia inesperada, la novela alcanza su punto decisivo.
Después de una agria confrontación entre Geoffrey, Yvonne y Hugh, los eventos se mueven rápidamente hacia el
trágico desenlace con que culmina la novela. Geoffrey busca refugio en El
Farolito una siniestra cantina del pueblo de Parián en donde es asesinado,
mientras que Yvonne que ha salido en su búsqueda con Hugh, muere atropellada
por un caballo que irónicamente el mismo Geoffrey ha dejado en libertad unos
minutos antes.
Aún
dando por sentado la “liviandad moral” de Yvonne y su conflictivo pasado como
artista de cine, la muerte de Yvonne parece ser un hecho gratuito y
desproporcionado que elude la lógica de la novela. Después de todo, el pasado
de Yvonne puede comprenderse, y aún justificarse ante la necesidad de mantener
económicamente a su familia y ayudar a su padre alcohólico desde que era niña.
Sin embargo, estos eventos y su voluntario regreso a Quahnahuac que podrían
demostrar su compasión y su capacidad de sacrificio cuentan muy poco en su
fallido intento para redimirse.
Yvonne glanced again at the Consul who was sitting, meditative, with pursed lips, apparently intent on the arena. How little he knew of this period of her life, of that terror, the terror, terror that still could wake her in the night from that recurrent nightmare of things collapsing; the terror that was like that she had been supposed to portray in the white slave traffic film, the hand clutching her shoulder through the dark doorway; or the real terror she’d felt when she actually had been caught in a ravine with two hundred stampeding horses; no, like Captain Constable himself, Geoffrey had been almost bored, perhaps ashamed, by all this: that she had, starting when she was only thirteen, supported her father for five years as an actress in “serials” and “westerns.”
[. . . ] Nor did Geoffrey know much more of te false real excitement, or the false flat bright enchantment of the studios, orthe childish adult pride, as harsh as it was pathetic, and justifiable and having, somehow, at that age, earned a living. (261)
[. . . ]
Geoffrey darling . . . don’t tremble . . . what are you afraid of? Why don’t we
go away, now, tomorrow, today . . . what’s to stop us? . . .
“No . .
.”
The Consul put his arm around her shoulders,
leaning his damp head against her hair like a child [. . .]
“Why not. .
Let’s for Jesus Christ’s sweet sake get away. Just away. Away from all this. (Lowry 277)
Si
bien esta cita revela la compasión y las intenciones de Yvonne con respecto a
Geoffrey, no sabemos si sus actos están determinados por el amor o por la
culpabilidad. El texto
no lo aclara y Lowry es deliberadamente ambiguo en el relato. Lo cierto es que en un capítulo anterior a esta cita, vemos que Yvonne está dispuesta a reanudar incondicionalmente su vida conyugal e íntima con Geoffrey, aunque éste fracasa en este último acercamiento sexual que hubiera podido unirlos definitivamente. Sin embargo, ante la impotencia de su ex-esposo, Yvonne no demuestra una mayor comprensión ni sensibilidad ante la angustiosa y vergonzosa situación de Geoffrey. La reacción de Yvonne y sus palabras son frías y terminan ofendiendo la sensibilidad y el amor propio de Geoffrey que las toma como un insulto a su virilidad
“All right, Geoffrey:” —le dirá Yvonne—“suppose we
forget it until you’re feeling better: we can cope with it in a day or two,
when you’re sober.”
“But
good Lord!”
The
consul sat perfectly still staring at the floor, while the enormity of the
insult passed into his soul.” (Lowry 84).
Es
evidente que Lowry alcanza con Yvonne uno de los más logrados personajes
femeninos de sus novelas. Yvonne es un personaje real, tanto en el alcance y
ambivalencia de sus emociones como en lo contradictorio de su psicología y
actitud. Vemos en ella el resultado de su conflictiva juventud, el trauma
causado por el alcoholismo de su padre, sus experiencias de trabajo en el cine,
su capacidad de sacrificio, la potencialidad de su amor y sus debilidades
morales. Sin embargo, vista desde el interior del texto, para Geoffrey Firmin,
pesan más los aspectos negativos del “eterno femenino.” Para Geoffrey, más que el amor y la
comprensión que Yvonne le ofrece generosamente, pesan más la traición de la que
lo ha hecho víctima, el sufrimiento que le ha infligido, y la ofensa a su orgullo
masculino. Desde este punto de vista, Yvonne encarna los dos extremos de la
imagen femenina, mujer-problema, mujer-solución. En Under the Volcano,
durante las últimas horas de la vida de Geoffrey, el péndulo de sus emociones
angustiosamente oscila de un extremo a otro mientras se debate entre las dos
Yvonnes: la hermosa, la liviana, la traicionera y fracasada estrella del
celuloide y la redentora, la arrepentida y amorosa Yvonne que se sacrifica para
salvarlo de la degradación.
Hugh
no es diferente en este aspecto. El también relaciona a Yvonne con la vívida
descripción del barco de carga llamado Philoctetes.1 “She was battered, ancient, and happy
thought, perhaps even about to sink. And yet there was something youthful, and beautiful
about her, like an illusion that will never die, but always remains hull-down
on the horizon.” (Lowry. 166). Recordemos que como el personaje mítico
Philoctetes, Hugh también ha sido “mordido y envenenado” por el amor de Yvonne.
Ciertamente, la imagen de Yvonne como la de Eva en el Paraíso, aparece en la
novela frecuentemente ligada a la imagen de la serpiente. La serpiente que
Geoffrey ve en el jardín destruido de la calle Nicaragua, y la serpiente que
Hugh ve mientras cabalga junto a Yvonne.
En
el capítulo XI, Yvonne muere unos minutos antes de las siete de la noche,
atropellada por un caballo espantado, cuando va en búsqueda de Geoffrey que
será absurdamente asesinado unos minutos más tarde. Con su muerte Yvonne paga
el precio de la trasgresión social que no es solamente la infidelidad, sino
también su voluntario rechazo a la maternidad. Geoffrey en su última
conversación con Ivonne, vehemente y violentamente le reprocha el haber
practicado el control de la natalidad, práctica que él considera criminal.
“Geoffrey, please sit down,” Yvonne seemed to have
said wearily, “you’re making such a scene.”
“No I’m not, Yvonne. I’m talking very calmly. As when I ask you, what have you ever done for anyone but yourself.”
Must the
consul say this? He was saying, had said it:
“Where are the children I might have wanted? You may suppose I might have wanted them. Drowned. To the accompaniment of the rattling of a thousand douche bags. [. . .] Mind you, you don’t pretend to love ‘humanity,’ no a bit of it! You don’t even need an illusion, though you do have some illusions unfortunately, to help you deny the only natural and good function you have. Though on second thoughts it might be better if women have no functions at all.”
(Lowry 313)
Por
negarse a la maternidad, Yvonne no puede alcanzar el respeto que la sociedad le otorga a la mujer por ser madre, y de
hecho precipita su caída. En efecto, al
rechazar el papel de madre y de esposa sumisa y abnegada, Ivonne desafía los deseos de Geoffrey y da
los primeros pasos en el camino de la trasgresión social. Por no ser ni madre
ni virgen, Yvonne será más tarde
castigada. Jean Franco en: Plotting
Women: Gender and Representation in Mexico, afirma que: “Mothering is a gift of nature and the main
justification for women’s confinement at home; it explains why they cannot be
admitted to serious study of abstract questions, to university or Church
careers.” (Franco 86).
En este amplio estudio crítico sobre la mujer mexicana y su
representación en la literatura, Jean Franco explora como a través de la
historia, la mujer ha sido confinada a desarrollar su existencia en el reducido
espacio de la vida doméstica y relegada a jugar un papel pasivo en la historia.
(Franco 86). A Ivonne también se la
mantiene relegada a un papel pasivo y
es excluida totalmente de las discusiones políticas, filosóficas, y
literarias que Geoffrey tiene con Hugh.
Por otro lado, Geoffrey
reza a la Virgen de Guadalupe (Madre de todos los desamparados) cuya imagen
mitiga la universalizada percepción negativa que se le ha dado a la mujer
dentro de la cultura popular mexicana. En El Laberinto de la soledad, y
específicamente en el capítulo La Madre mexicana, Octavio Paz explica que: “La mujer, otro de
los seres que viven aparte, también es figura enigmática. Mejor dicho es el
Enigma. A semejanza del hombre de raza o nacionalidad extraña, [la mujer]
incita y repele. Es la imagen de la fecundidad, pero asimismo de la
muerte. En casi todas las culturas las
diosas de la creación son también deidades de destrucción.” (Paz 60). Solamente
una vez, al final de Under the Volcano se menciona directamente a la
Malinche, pero es indudable que el malinchismo mexicano extiende su sombra
sobre los personajes femeninos de Malcolm Lowry. También, el crítico mexicano
Luis Leal en su artículo “Female Archetypes in Mexican Literature” anota,
refiriéndose a la representación literaria de Doña Marina (La Malinche) como la
encarnación de “the forces of evil and is characterized as wily, perfidious,
deceitful, and treacherous.” (Leal 228).
Es indudable que Malcolm Lowry, sin mayores consideraciones, incorpora a su narrativa esta popular pero prejudicial percepción de La Malinche que María Elena Valdés califica como: “the symbolic degradation of women in social reality” y “the symbolic representation of
machismo.” (Valdés 32).
En
efecto, entre 1936 y 1947, los once años que Lowry toma para completar Under
the Volcano, la visión negativa de la Malinche y el malinchismo, como años
más tarde la explicaran Octavio Paz y Luis Leal, fue la más extendida y quizás
la más aceptada percepción de la mujer en la cultura popular mexicana. Desde
entonces, críticos como Jane Franco, Sandra Cypess, y María Elena Valdés, entre
otros, han explicado “el malinchismo” como el resultado de una particular
expresión ideológica de la historia. “The story of female treachery is particular
necessary in the nationalistic epic,
especially the epic which has its origin in a conquest and a defeat.
Fortunately there was a historical person to fit the bill—Doña Marina, known to
the indigenous peoples as Malintzin or La Malinche.” (Franco xix). Por su parte,
Sandra Cypess en La Malinche in Mexican Literature afirma que:
Despite having borne the
brunt of negativity for so long, La Malinche is now being considered a
remarkable woman with strong personal character and positive attributes. The
move to resurrect her as a model of inspiration, rather than condemnation
continues. The new readings have
modified the preexisting works, allowing us to view them anew, readjust the givens
of the old interpretation, and create a new cultural inheritance. (145).
No
es coincidencia tampoco que en el capítulo IX, de Under the Volcano, Lowry nos muestre a Geoffrey leyendo atentamente en las placas de
información turística algunos de los pasajes de la geografía y la historia de Tlaxcala, donde se hace referencia a “la traición” de
los Tlaxcalans[2] a Moctezuma, e hicieron posible el
triunfo de Hernán Cortés.
Historic
Places:
In this town was built and tried in a dike the ships used for the conquerors in the attack to Tenochtitlán the great capital of the Moctezuma’s Empire.
En Dark as the Grave
Wherin My Friend is Laid, Primrose, como Jean Gabrial y Margerie Lowry
quienes acompañaran a Malcolm Lowry, también acompaña a Sigbjørn a México en
donde aguarda impacientemente la respuesta sobre la publicación de su
novela. Sigbjørn, que ha vuelto a la
bebida, trata de enfrentar de alguna manera su pasado de alcoholismo visitando
las mismas cantinas y bares que en el pasado le inspiraron a escribir la
historia del Cónsul. A diferencia de Geoffrey que está solo, Sigbjørn llega a
México acompañado de su esposa y fiel compañera de libación. La actitud de
Primrose contrasta con la de Yvonne que en todos momentos se niega a beber con
él. Yvonne y Primrose representan en mucho, las distintas caras de una misma
moneda. Mientras Yvonne es una mujer económicamente independiente y capaz de
tomar sus propias decisiones, Primrose aparece como la esposa sumisa y
obediente. En Dark as the Grave
Wherein My Friend is Laid, Sigbjørn menciona a Ruth, como la ex-esposa que
lo abandonó en México. En efecto, Yvonne y la mencionada pero nunca descrita
Ruth, son la misma persona en tanto que las dos llevan dentro de si la
inclinación a la traición. Por su parte,
Primrose como Margerie Bonner, también cumple el papel de acompañante,
esposa y transcriptora de las notas y apuntes novelísticos de su esposo. En el prefacio de la novela Margerie Lowry dirá:
For Primrose his [Sigbjørn] pleasant yet no overly
perceptive wife, the pilgrimage has the function of vacation-cum-exorcism:
Sigbjørn is to visit the scenes of his earlier downfall, and lay the ghosts
that have plagued him ever since. But
Sigbjørn learns that he really does not want to lay down the ghosts, but to
rejoin them–and that is what makes his descent into
the Mexican hell truly perilous. (Lowry, Dark as the Grave, xix)
Como
personajes, Primrose e Yvonne son los reflejos opuestos y a la vez
complementarios de una misma imagen de mujer. Primrose, quizás no tan
abiertamente como Yvonne, trata también de salvar a Sigbjørn de la bebida al
acompañarlo en su objetivo de
enfrentarse con el pasado. Yvonne, sin embargo, rechaza la invitación a
beber con Geoffrey y trata de salvarlo
desde “afuera” para no contaminarse con el vicio. Por el contrario, Primrose penetra en el mundo de la bebida e
intenta comprender la fascinación de su esposo por el alcohol y las cantinas.
Es evidente entonces, que tanto Primrose, Yvonne y Margerie Lowry en la vida
real, cumplen una función de
sacrificio y tienen sobre sus hombros la responsabilidad de ser agentes y
mediadoras de la redención. Cabe entonces preguntarse, ¿Cuál o cuáles son los
motivos que impulsan o determinan las acciones de estos personajes? En The
Feminine and the Sacred, Julia Kristeva sostiene que una “implacable
maternal force, a “divine” omnipotence very often dominates the female psyche”
(Clément & Kristeva 24). ¿Es ésta la misma fuerza la que domina la psicología de
Primrose? La misma
Margerie Lowry se pregunta: “Why is Primrose such a lightweight, alternately
gushing and carping?” (Lowry xxi). En efecto, Primrose es
descrita como la esposa amable, que sigue los pasos de Sigbjørn y se mantiene a
su lado como competente compañera en la bebida. Es más, en la primera noche en la Ciudad de México, Sigbjørn es
incapaz de bajar del hotel a comprar personalmente una botella de habanero. Es
Primrose la que lo hace mientras Sigbjørn pacientemente espera. “[. . .] Sigbjørn can hardly bring himself to buy
Primrose a torta, or to find the right bus to the right town, or to keep
from being cheated by very nearly everyone he meets.” (Lowry. xx).
En
realidad, a lo largo de toda la novela, Primrose es más una madre que una
esposa para Sigbjørn, Mientras en Yvonne se subrayan la perfidia y la traición
femenina tanto como su poca inclinación para la maternidad, en Primrose se
subrayan su faceta maternal y su incapacidad de expresar su sexualidad.
Interesantemente, en Under the Volcano tanto como en Dark as the
Grave, aparecen constantemente referencias al papel de la Virgen, la madre
de todos, como una indicación de la importante influencia que el catolicismo
mexicano tuvo en Lowry para modelar a
sus personajes femeninos.
Perhaps man was not irrevocable alone, he thought, even men poured their hearts out and threw their pistols on the floor in the Temple of the Virgin for those who have nobody them with. For between man and man, and woman and woman was the mediating influence of the dead. And between the gulf that separated each from the dead from each other was the mediating influence of the living. And between the gulf that separated the dead and the living from the unknown and from the ineffable was the mediating spirit of what known as the Holy Virgin, mother of all us. (Lowry, Under the Volcano 250)
Para Malcolm Lowry que
nunca profesó el catolicismo, esta cita es una fuerte indicación
de la importancia que él le da a
la misión mediadora de la Virgen. Efectivamente, tanto Yvonne como Primrose al
asumir su papel de mediadoras y agentes de la salvación se acercan al modelo de
la Virgen, al mismo tiempo que se alejan de la imagen de independencia y
personalidad de la mujer anglosajona. De esta manera, lo que a Yvonne le falta
en instinto maternal a Primrose le sobra, aunque éste se vea proyectado no en un
hijo sino en su esposo. Por otra parte, las dos se complementan, cada una es la
extensión de la otra, y las dos cumplen
con la función de mediadoras en su intento de salvar a sus respectivos esposos.
Sin embargo, donde Yvonne fracasa, Primrose triunfa. Al final de la novela,
Primrose logra redimir a Sigbjørn, rescatarlo de las garras del alcoholismo y
recuperarlo para la vida. La diferencia
está en que Yvonne no tiene tiempo de arrepentirse de sus “pecados” ni de purificarse
a través de la maternidad efectiva o simbólica como en el caso de Primrose. Las
buenas intenciones de Yvonne para rectificar sus pasados errores se ven
frustradas por lo sorpresivo y trágico de su muerte, aunque es en ella donde
alcanza a vislumbrar su salvación
And leaving the burning dream Yvonne felt herself suddenly gathered upwards and borne towards the stars, through eddies of stars scattering aloft with ever wider circling like rings on water, among which appeared, like a flock of diamonds birds flying softly and steadily towards Orion, the Pleiades. . .
(Lowry 336)
En
su peregrinación a México, Primrose
desciende al “infierno del alcoholismo” y sufre un continuo proceso de
purificación que Lowry describe como un renacimiento espiritual: “This was her
life, this was her rebirth, her becoming the phoenix.” (Lowry, Dark as the Grave 165). “She was for
him the spiritual life principle, still allied to earth, once one of the
elements too.” (Lowry 202). “But Primrose wanted hot water immediately, and got
it, and washed herself in Sigbjørn’s old room: was there any meaning in this
cleaning process?” ( Lowry 216).
Al
final, el triunfo de Primrose se hace evidente al transformar su propia vida y
la de Sigbjørn. Cumplido el papel de virgen-redentora, la novela entra en su
etapa final. Primrose señala el camino de
regreso a Canadá. “Primrose said softly, a ‘way of saying: my dear one, I
have not forgotten.’ And like the cross, it is a
symbol of acceptance of suffering, but it’s also of
resurrection. . . ” (Lowry 245).
En conclusión, los
personajes femeninos de Malcolm Lowry, Yvonne, Ruth, Primrose o la misma
Margerie Bonner no son más que las diversas facetas de una misma mujer o imagen
de mujer que como la Virgen, sea ésta la Guadalupana o aquella que vive en la
fe de todos los hombres desamparados, lleva sobre sus hombros la responsabilidad final de la salvación del
hombre.
Bareham, Tony.
Malcolm Lowry. New York: St. Martin’s Press, 1989.
Cypess, Sandra Messinger. La Malinche in Mexican
Literature. Austin: University of Texas Press,
1991.
Day,
Douglas. Malcolm Lowry. New York: Oxford University Press, 1973.
Díaz, Bernal del Castillo. Historia verdadera
de la Conquista de la Nueva España. México:
Editorial Porrúa, 1955.
Dorosz, Kristofer. Malcolm Lowry’s Infernal
Paradise. Stockholm: Uppsala University, 1976.
Epstein, Perle S. The Private Labyrinth of Malcolm
Lowry: Under the Volcano and the Cabbala. New
York: Holt, Rinehart and Winston, 1969.
Franco, Jean. Plotting Women: Gender and
Representation in Mexico. New York: Columbia
University Press, 1989.
Gabrial,
Jan. Inside the Volcano: My Life with Malcolm Lowry. New York: St.
Martin Press, 2000.
Knapp,
Bettina L. Women in Twentieth
Century Literature: A Jungian View. University Park: The Pennsylvania State University Press,
1987.
Kristeva, Julia. The Feminine and the Sacred.
New York: Columbia University Press, 2001.
Leal,
Luis. “Female Archetypes in Mexican
Literature.” Women in Hispanic
Literature: Icons and Fallen Idols. Ed. Beth Miller. Berkeley: University of
California Press, 1983.
Lowry, Malcolm. Dark as the Grave Wherein My Friend
is Laid. Edited by Douglas Day
& Margerie Bonner. New
York: The New American Library, 1968.
Lowry, Malcolm. Under the Volcano. New York:
The New American Library, 1971.
Paz, Octavio. El laberinto de la soledad.
México: Fondo de Cultura Económica, 1959.
Rufinelli, Jorge. El otro
México. México: Editorial Nueva Imagen. 1978.
Valdés, María Elena. The Shattered Mirror: Representations of Women in
Mexican Literature. Austin: University of Texas Press. 1998.
1 Héroe griego que en camino a Troya es mordido por una serpiente. La hediondez de la herida obliga a sus compañeros a abandonarlo en la isla de Lemnos.
[2] “. . . los caciques de Tlaxcala dijeron a Cortés: Pues que así quieres creer a los mexicanos y no a nosotros que somos tus amigos, ya te hemos dicho que te guardes de los de Cholula y del poder de México. Para que mejor te puedas ayudar de nosotros tenémoste aparajedos diez mil hombres de guerra que vayan en tu compañía.” (Díaz 41).